Contemplar con las manos
- A ediciones

- 4 ago
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Por Alan Castro
Libro-artefacto
Cuando el profesor de filosofía de la técnica Vincent Beaubois se detiene en las influencias socialistas del diseño occidental, señala cómo William Morris –iniciador del movimiento Arts & Crafts– había estudiado la organización social de las redes de producción técnica y cómo la materialización de una silla también es “el símbolo de un ensamble de producción, tanto industrial como artesanal”, además de ser “agente de este ensamble”.[1] Es decir, una silla puede ser leída desde las técnicas de materialización que la integran. Pues las operaciones de la técnica son también lenguaje.
Y también las sillas han estado formando y transformando los cuerpos que en ellas se sientan. De baja altura en el oriente, de patas largas en el poniente. Los objetos operan sobre el cuerpo e impulsan desde sus formas las actitudes corporales que terminan jugando en la automaticidad cotidiana que modela los cuerpos a través de los siglos y las edades.
De tal manera, las formas de discurrir por la obra de un artista son para un libro-artefacto las formas de discurrir por materiales ensamblados –de maniobrar los destellos que enlazan las piezas y abren la constelación.
Magna Carta Mundi Entitaria

Magna Carta Mundi Entitaria y otros textos de artista, elaborado y ensamblado por A-ediciones, es una caja cuadrada de cartulina con impresiones plateadas. Mide alrededor de 20x20x3cm. Tiene lomo de libro –con título y autor– y se abre del lado opuesto, con la única lengüeta a la derecha, en esa área donde nuestros dedos diestros saben abrirse paso entre las páginas de los libros.
La propia lengüeta, al levantarla para abrir la caja, dice: “el mundo de lxs entidadxs está en el reverso de las cosas”.
Dentro de la caja, varias piezas y cuadernillos. Las menciono por orden de aparición: a) un cuaderno cuadrado con el título “Nortes y sures. Para leer la obra de Santiago Contreras Soux”. b) cuatro cuadernillos rectangulares: dos horizontales (Carta-grafía plateada para brujas y calibanes y Cómo explicarle el extractivismo a 10g de mercurio) y dos verticales (El paraíso de los mapas parlantes y Del pozo oscuro, la palabra). c) Un mapa desplegable enfundado en un fichero de cartón con el título Magna Carta Mundi Entitaria.
Tales piezas, se abren entonces como rutas de navegación. Y los dedos del lector están al timón. Permítanme compartir algo de mis propios rumbos.
He abierto la caja y he revisado el contenido.
Primero vi el cuaderno cuadrado “Para leer la obra...”. Inmediatamente, decidí dejar aquello para después. Para evitar una ruta prefabricada.
Luego he visto los cuatro cuadernitos.
Los he ordenado según qué quería leer primero. He saludado el hecho de que no estén numerados. No me obligaba a seguir un orden.
Así que he escogido primero Del pozo oscuro, la palabra –más por la palabra que por el pozo, dígase por si acaso. Detrás de él acomodé El paraíso de los mapas parlantes. Tal vez la orientación vertical de ambos cuadernillos traía a mis manos la memoria de los libros a los que están más acostumbradas.
Después, escogí el del mercurio. Y al final, el de los calibanes y de las brujas. Ambos horizontales, los puse tras los verticales.

Tras avanzar un poco en la lectura de Del pozo oscuro, la palabra, ya había abierto el umbral por dónde moverme. Así que he decidido leer los textos de cataduría de Valeria Paz, de la editora Eloísa Paz y del propio autor Santiago Contreras.
Disfruté la lectura, porque el camino que yo ya transitaba dentro de la obra estaba siendo enriquecido mientras paseaba por aquellos preámbulos.
Pero me detuve cuando “Para leer la obra...” comenzaba a referirse al contenido de los cuadernillos.
Tales algunos meandros que se crean en el propio avance de las manos sobre las materias, hasta abrir el mapa.

Aunque para acercarse a lo entitario[2] esta obra afinca en múltiples estancos –desde la caricatura política, la filosofía de café, las curiosidades históricas, hasta la publicidad y el humor ingleses–, en los silencios de la fragmentación, cuando las máscaras son desbordadas, roza también la luz y el terror de lo Real, la materia oscura que trastoca y traspasa toda vida.
[1] Beaubois, Vincent, “Le Design, Chien de Garde Du Capitalisme?”, en Le Capitalisme Des Philosophes, Stéphane Haber (ed.), Le Social et Le Politique. Nanterre: Presses Universitaires de Paris Nanterre, 2021, [https://books.openedition.org/pupo/9635], fragmento 17.
[2] Lo entitario es el concepto que sostiene este libro monográfico de la obra de Santiago Contreras Soux. Trayendo las palabras de Valeria Paz, diríamos que este concepto hace sensible “la relación entre materia e ideología” (9).


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